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El siniestro experimento mental: tulpa

Hay muchos mitos relacionados con la mente, uno de ellos ampliamente difundido, pero refutado por la ciencia es que apenas usamos el 30% de nuestro cerebro, pero eso no quiere decir que este órgano, el más importante del cuerpo, no sea capaz de cosas increíbles, más sorprendentes de hecho que los mitos que se han inventado sobre él.

Lo que estás por escuchar es tan aterrador como aparentemente cierto, es prueba fidedigna de ello y por la red se pueden encontrar algunos testimonios de personas que se arrepienten profundamente de haberse embarcado en este experimento, si eres curiosa o curioso tómalo como una mayor advertencia antes de empezar, sin duda la mente es capaz de crear e inventar muchísimas cosas y más que eso, hacernos creer cosas que quizá ni siquiera existen.

1. Tulpa

Tulpa es un concepto de origen tibetano, más precisamente del budismo, es impresionante, pero dicta que es una presencia, una entidad que se crea con el pensamiento, algo así como un amigo imaginario, pero mucho más intenso y ha llegado tan lejos que la ciencia de la psiquiatría dejó de descartarlo como una patraña, lo acepta, simplemente le quita el misticismo y lo atribuye como un personaje creado por la imaginación, pero potenciado hasta el extremo por el poder de la sugestión, sea como sea, tenga auténticamente un origen místico por abrir puertas con la mente o sea algo terriblemente eminente, producto de autosugestión disciplinada.Resulta que un tulpa, ante los ojos del budismo tibetano de la psiquiatría puede llegar a afectar terriblemente tu vida.

2. ¿Cómo se crean?

En internet se pueden conseguir instrucciones de cómo crearlos, no todos pueden hacerlo, sólo las personas con un alto grado de concentración y constancia pueden llegar a solidificar a través del paso de los días, una presencia creada por nuestra imaginación con suficiente peso para que sea algo mucho más imponente que simplemente ver a un costado de nuestra habitación e imaginar que hay algo de pie una presencia más poderosa, incluso que estar asustados en un cuarto oscuro y temer que hay algo adentro con nosotros.

3. ¿Qué forma tienen?

Un tulpa puede tener la forma de una persona, de un animal o en algunos casos y es aquí donde comienza lo interesante, de una monstruosidad y no sólo eso, nada garantiza que, insisto, a través de nuestro poder para manipular energía o producto de una laberíntica sugestión que luego no es fácil deshacer, nuestro tulpa no tenga un temperamento extraño.

4. Alexandra David-Néel

El caso más famoso documentado acerca de un tulpa fue el de la exploradora periodista anarquista y escritora franco-belga Alexandra David-Néel, esta formidable mujer de religión budista aventurera quien viajó por todo el mundo y escribió incontables obras y que murió a los 100 años afirma haber creado un tulpa en la forma de un monje budista el cual la acompaña a todas partes. Una vez, ella citó una frase diciendo «no hay nada extraño en el hecho de que yo pueda haber creado mi propia alucinación», lo interesante es que incluso a ella el experimento le salió mal, el tulpa creado por Alexandra, el cual le costó nada menos que seis meses deshacerse de él, que se volvió según testimonio de ella agresivo e impredecible, cosa casi tan mala como el hecho de que además comenzó a desfigurarse rápidamente. 

5. Testimonio 

En internet se puede conseguir información sobre este tema, pero es atemorizante la cantidad de personas fascinadas por los tulpa que advierten que es muy frecuente que algo malo pase si finalmente consigues crear al tuyo. Un testimonio particularmente perturbador es que estos cambian de forma caprichosamente y con frecuencia de manera nada agradable. Un testimonio único respecto a esto es acerca de un joven estudioso que impregnado por el tema consiguió crear su propio tulpa en dos meses, pero que esté se generó en una abominación horrenda que le aterrorizaba tan frecuentemente como tú que estás aquí ahora, oyendo esto, tienes malos pensamientos a lo largo del día, dice que lloraba cuando giraba la cabeza y lo veía delante de la puerta mirándolo, que intentaba controlarlo, como por ejemplo, imaginarlo esfumándose no funcionaba pues éste se podía mover y molestar a voluntad, no ayudó en nada cuando su hermana menor le comentó una vez que a veces escuchaba a alguien más en su cuarto.

6. ¿Te atreverías a crear uno?

¿Es en verdad abrir una puerta hacia lo azaroso y lo desconocido o malograr tu cordura de manera deliberada? Los tulpas son con frecuencia citados como un experimento muy peligroso, tú ¿te atreverías a crear uno? Si la respuesta es afirmativa date por advertida o advertido, en especial cuando despiertes por la noche y sorprendas a ese corrido pedazo de tu imaginación observándote de cerca, siendo capaz a través de un portal abierto o una monstruosa sugestión de hacer algo más que simplemente mirarte.¿Qué opinas? Agrega un comentario… 

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